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2008/03/05
“Justicia y competitividad empresarial”, un estudio de las Cámaras de Comercio de España.

ESPAÑA - Página Oficial de las Cámaras de Comercio de EspanaEn 2007 las Cámaras de Comercio de España publicaron un estudio sobre justicia y arbitraje. Sobre este estudio recomendamos la lectura de un trabajo publicado en nuestra sección de ensayos bajo el título “La abogacía y el fomento del arbitraje” de D. José Luis Roca Aymar, Secretario General de la Corte Española de Arbitraje Recomendamos, asimismo, la lectura del ensayo del mismo autor titulado “España ¿nuevo y atractivo destino de arbitrajes internacionales?”.

El documento adjunto titulado “Justicia y Competitividad empresarial” llega a dos conclusiones principales. Primero, que el aspecto más criticado por las empresas es la lentitud en la resolución de conflictos. Segundo, que las empresas consideran que la creación de tribunales especializados en asuntos económicos y empresariales sería la medida más adecuada para mejorar el funcionamiento de la Justicia.

Es notable, que más de las tres cuartas partes de las empresas encuestadas no hayan tenido que recurrir a la Justicia para resolver conflictos, lo cual no significa que no tuvieran conflictos, sino que los resolvieron por otra vía, probablemente por la vía de la negociación bilateral. Es interesante que, según el estudio, “un 3% de las empresas indican que no han acudido a la justicia a pesar de necesitarla”.

En cuanto a arbitraje, cerca del 30% de las empresas encuestadas lo potenciarían. El porcentaje de empresas que potenciarían el empleo del arbitraje aumenta en función del tamaño de la empresa. Así, el 28,6% de empresas con entre 1-9 empleados potenciarían el empleo del arbitraje, frente al 38,8% de empresas de más 250 empleados. En definitiva, cuanto mayor la empresa, mayor interés por el arbitraje.

La justicia en el ámbito mercantil en España no sale escandalosamente mal parada, aunque los datos que arroja el estudio parecen contradictorios. De un lado, la justicia recibe un aprobado por las empresas cuando valoran el proceso judicial (ver 1er gráfico p. 4), pero no llega al 5 sobre 10 en ninguna de las características tabuladas en el segundo gráfico de la misma página.

A la postre, lo que todos siempre hemos sabido; y es que, si la justicia agiliza los juicios y se especializa, probablemente pasaría del suspenso al aprobado, o incluso al notable. Es necesario recalcar que el “suspenso” es de un 4 en una escala de 0 a 10; no es un 2, ni es un 3 en su media ponderada. Consecuentemente, no parece que la justicia en el ámbito mercantil necesite una “política de choque”, sino un esfuerzo adicional que colocaría a la justicia holgadamente en el aprobado. Casi parece desprenderse del estudio que el empresariado español quiere aprobar a la justicia a poco que ésta ponga mayor empeño.

Naturalmente, agilidad y especialización son los pilares del arbitraje. Visto el impacto del arbitraje mercantil en España desde 1988 y hasta hoy, y visto este estudio, nosotros concluimos que ni empresas, ni abogados se plantarían el arbitraje con una justicia valorada en un 6 sobre 10, nota que conseguiría fácilmente mejorando los dos aspectos más criticados, que son –y perennemente parecen ser— la agilización procesal y la especialización económica y empresarial por sectores de actividad empresarial.